Foto: Tú
22/06/11
Un día, después de
clases, fui a la casa de una amiga que vive cerca del cole. En el
camino, cayó una lluvia tremenda, y no tuvimos más opción que
continuar. Por fin llegamos, enfrente de la casa de mi amiga había una
camioneta estacionada. Me paré a un lado del vehículo, y empecé a
arreglarme en el reflejo del vidrio: me peiné, acomodé mis bubis y me
saqué un moco asqueroso. De repente, después de un buen rato de estar
ahí, se abrió la puerta de la camioneta y salió un chico que estaba
privado de la risa. Salí corriendo, superapenada. Yocelín. Venezuela.
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