13/12/10
Mi amiga y su
hermano, que por cierto está guapísimo, me hablaron para invitarme al
cine. Mientras llegaban puse a todo volúmen una de mis rolas favoritas
de Lady Gaga en mi cuarto. Me puse a cantar y bailar como loquita. No
escuché el timbre y ni siquiera los gritos de mi mamá. Cuando volteé
hacia la puerta, ahí estaba los tres. Inmediatamente corrí toda apenada a
quitar la música. ¡Qué oso!
Sandy, 15 años.
19/04/11
Era un sábado,
llovía muy fuerte. Estaba con mis BF esperando a mi tía. Entonces, salí
con mis amigas Ruth y Carmen de la cafetería donde estábamos una vez
que dejó de llover.
Cuando cruzamos la calle, un carro pasó a gran velocidad y nos mojó a
todas. Gritamos tan fuerte que varias personas nos voltearon a ver y
se rieron de nosotras.
Gisela, 15 años.
19/05/11
Platicaba con una
amiga, y de repente, sentí que algo golpeó mi cabeza. Creí que era una
pelota, porque cerca de donde estábamos había unos niños jugando; pero
no fue así. Cuando vi la cara de espanto de mi BF, sabía que algo malo
estaba pasando, así que le pregunté qué ocurría. Ella comenzó a gritar:
"Te cayó caca de paloma, te cayó caca de paloma"... ¡Una palomita se
había hecho en mi cabeza! ¡Qué asco!
Angélica, Morelia, México.
09/06/11
Mi amiga organizó una
piyamada y me invitó. Llegué a su casa y encontré a varias compañeras
del colegio. Me dormí en la cama alta de la litera; al otro día, soñaba
con el chico que me gusta, sonó el despertador, me espanté y caí desde
las alturas. Las chicas despertaron y se burlaron de mí. Contaron el
chisme por todo el cole. ¡Qué gachas!
Katy, Monterrey, México.
22/06/11
Un día, después de
clases, fui a la casa de una amiga que vive cerca del cole. En el
camino, cayó una lluvia tremenda, y no tuvimos más opción que
continuar. Por fin llegamos, enfrente de la casa de mi amiga había una
camioneta estacionada. Me paré a un lado del vehículo, y empecé a
arreglarme en el reflejo del vidrio: me peiné, acomodé mis bubis y me
saqué un moco asqueroso. De repente, después de un buen rato de estar
ahí, se abrió la puerta de la camioneta y salió un chico que estaba
privado de la risa. Salí corriendo, superapenada.
Yocelín. Venezuela.
11/10/11
¡Les quiero contar
una asquerosidad! Resulta que quedé de verme con mi novio en una parada
de autobuses. Cuando llegué noté que había un perro, pero no le presté
atención. Eddy llegó y, mientras estaba con él, me perdí en sus ojos.
En eso, cuando me tenía abrazada, vi que el can se acercó a nosotros.
Sentí algo caliente en mi pie, pero como yo estaba entretenida, no
quise saber qué sucedía; sin embargo, cuando comenzamos a caminar,
sentí mi pie pesado. Me di cuenta que... ¡todo mi zapato estaba lleno
de suciedad!, olía superfeo. Mi novio se me quedó mirando, hizo muecas y
empezó a reír. Fue el peor día de mi vida.
Isabel, Puerto Rico